viernes, 14 de octubre de 2016

Conceptos básicos de la navegación a vela

Navegar, y más navegar a vela, creo que es el mayor placer que puede sentir un ser humano.

El encontrarse en medio del océano (o en medio de la Ría) a bordo de un velero buscando en el mar aquellas pistas que te lleven a adelantarte a la racha, adivinar un role o simplemente dejándote llevar por el viento para mí es algo atávico, que me lleva en el subconsciente a épocas en las que las prisas no existían y en que todavía existían aventureros que se adentraban en un territorio hostil sin más ayuda que su buen hacer.


Creo que a mucha gente le gustaría, al menos por una vez, probar la sensación de la navegación a vela. Soy consciente que no es para todos. Las escoras, las olas, los mareos, hacen que haya personas que para su desgracia no pueden disfrutar de la sensación de libertad que la navegación a vela proporciona.

El bautismo de mar o un pequeño curso de navegación es la mejor manera de saber si eres uno de los afortunados a los que se les eriza el vello al notar la brisa o si tendrás que resignarte a ver los barcos pasando desde la orilla.

Como ayuda para los que quieran probarlo, he diseñado una pequeña acción formativa de ocho horas con la que cualquier persona sin conocimientos náuticos previos  será capaz de entender de manera somera por qué funciona un barco de vela y conocerá la nomenclatura básica que se utiliza en la náutica,